jueves, 2 de mayo de 2013

Lápices

[2/5/2003]


[2/5/2013]

Uf. Limitación en Blogger. No se puede subir una imagen tan larga. Es decir, me dejó, pero la redujo mucho de tamaño y no pude recuperar las medidas originales. Probé en Flickr y pasó lo mismo.

La salvación, como tantas veces, es Archive.org. De ahí proviene, entonces. Empecé una página llamada "De largo" (a donde se va haciendo click en la imagen). En esa página voy a ir agregando las próximas imágenes de la categoría "De largo" de la Mágica Web, a medida que las vaya poniendo acá.

(La idea de la categoría, con la que me divertí mucho, fue aprovechar que en la web el papel no se acaba.)

Súper Supiligirín

[2/5/2003]



(Por Gabriel.)

Amarillo

[2/5/2003]

Si alguien pintara un mapa del tiempo, con colores para los años, como se hace con los países en un mapa del mundo, el año 2002 debería ser amarillo.

Amarillo como las luces de una autopista durante una noche con niebla.

Amarillo como estar mal del hígado.

Amarillo como las malas noticias mal transmitidas.

Amarillo como un callejón cubierto de limones maduros que voy pisando mientras me emborracha el olor dulzón y ácido.

Amarillo como ese helado horrible que Gabriel tiró a la basura.

Amarillo como el papel que hay dentro de las carpetas viejas.

Amarillo como las paredes de los edificios al amanecer.

Amarillo como la arena que se escapa entre los dedos, la arena de un desierto interminable en el que cierro los ojos para regalarme la ilusión de que en realidad es una playa y a pocos pasos está el mar.

Amarillo como la caja de Lotrial.

Amarillo como los volantes de la fábrica de empanadas que pasan por abajo de las puertas.

Amarillo como el herpes zóster.

Amarillo como un broche para la ropa.

Amarillo como las fotos en blanco y negro de los álbumes de mi juventud.

Amarillo que no es oro.

(Con respecto al año 2003 es otra historia y todavía no puedo saberlo. Pero todo parece indicar que habrá una ristra de años amarillos en los que será difícil distinguir uno del otro.)

miércoles, 1 de mayo de 2013

Diez...

[1/5/2003]

Diez..., nueve..., ocho..., siete..., seis..., cinco..., cuatro..., tres..., dos..., uno...


Justo hoy

[1/5/2003]

Justo hoy no hay diarios.

Justo hoy que me desperté demasiado temprano, con frío, y después de un rato largo frente al monitor miro por la ventana y veo que todavía no amaneció.

Justo hoy que es feriado, un día raro en medio de la semana, un preludio de este viernes en que nadie va a comprender del todo lo que pasa.

Justo hoy que estoy saliendo del mareo de las noticias recientes y puedo marearme con otras, más nuevas.

Justo hoy que me puse el buzo bordó, que todavía me entra, algo que podría llamarse un "golpe de color", y para lo cual no sirve tomar agua ni ponerse a la sombra, porque no hay remedios conocidos.

Justo hoy que pensé en contar aquí una anécdota de mi adolescencia, y después me di cuenta de que no tenía ganas.

Justo hoy que hay un globo en el piso de esta habitación, un globo blanco, con forma de huevo, que mi hijo trajo ayer del cumpleaños de una compañera de la escuela y abandonó aquí porque siempre me deja algún recuerdo.

Justo hoy que hay una luz prendida allá en el edificio blanco, una sola entre todas las ventanas, al otro lado de un vidrio esmerilado.

Justo hoy que tengo el plan heroico, ambicioso, tantas veces postergado de llevar el auto a cargar nafta.

Justo hoy que tengo esa sensación rara en la punta de los dedos, algo como electricidad o una amplificación del sentido del tacto, que no me deja tocar algunas telas, que me hace insoportable el contacto con el pelo, que pide superficies lisas como por ejemplo estas teclas.

Justo hoy que no tengo horarios pero igual miro el reloj, que no tengo apuro pero igual me impaciento.

Justo hoy que es tan otoño.

Justo hoy no hay diarios.

domingo, 28 de abril de 2013

Desde el tren

[28/4/2003]

Mientras viajaba en tren con la cámara de video en la mano veía pasar un mundo del que iba registrando fragmentos veloces. Esto ocurría diez años atrás, o doce. Hace mucho menos tiempo, en 2002, instalé en la computadora una placa de captura de video. Así empecé a digitalizar esos fragmentos, y, por primera vez, a ver cuadros detenidos. El mundo que apareció fue otro, diferente del recordado.



En esta página fui presentando algunos detalles de ese nuevo mundo que estaba oculto en la memoria, como la foto de arriba.

Acabo de armar una página con cuarenta de esas fotos, llamada Desde el tren. Algunas son las mismas que aparecieron aquí, otras son nuevas. En todos los casos se las puede ver más grandes (640 pixels por 480, en vez de los 320 por 240 con que las mostré antes).

¡El paseo empieza ahora!

[28/4/2013]

Las fotos siguen estando ahí, pero ahora también están acá:








































Sin rastros

[28/4/2003]

Son cuadras que ya no veo. Estuve allá. Ahora estoy acá. Debí pasar por esas cuadras, pero lo hice tantas veces que no las recuerdo.

Tampoco recuerdo las horas. Antes fue cierta hora de la mañana. Ahora es cierta hora de la tarde. El tiempo intermedio debió transcurrir, pero (casi) no quedan rastros.

Y en este preciso momento no tengo ganas de pensar en los años.

jueves, 25 de abril de 2013

Pasos

[25/4/2003]

El bar está en silencio hasta que se oyen unos pasos terribles desde el piso de arriba. Es una mujer de pantalón y saco marrones, que empieza a bajar la escalera de madera calzada con unos zuecos estruendosos. Suena como el carcelero que te viene a buscar para la silla eléctrica.

"Was Einstein wrong?"

[25/4/2003]

"The idea of a variable speed of light, championed by an angry young scientist, could one day topple Einstein's theory of relativity", by Paul Davies.

[25/4/2013]

Ese link está roto. Acá va otro. No sé qué se piensa diez años más tarde de este tema.

Equipo Medalla

[25/4/2003]

Por Gabriel.



Super Formitas

[25/4/2003]

Por Gabriel (click para agrandar).

miércoles, 24 de abril de 2013

Quiero saber qué pasó con John Hiler

[24/4/2003]

John Hiler es el autor de Microcontent News, un weblog que se hizo célebre a principios de 2002 con varios artículos inteligentes y bien escritos sobre el mundo de los weblogs, el periodismo, la dinámica de la red y la relación entre todas esas cosas. Sin olvidarse de Google, pasión de multitudes.

El último de los artículos, The Network Is The Computer, está fechado el 22 de diciembre de 2002.

John Hiler también es el dueño de WebCrimson, un sitio que ofrece herramientas para hacer weblogs, cuya característica más destacable es un editor de contenidos con muchas más opciones de formateo automáticas que los habituales bold, italic, url de Blogger o Movable Type.

En la página inicial de WebCrimson se pueden leer las WebCrimson News: la última entrada es del 30 de setiembre de 2002.

Eso no es todo. A principios de diciembre, tras un tiempo de desarrollo profusamente documentado en Microcontent News, John Hiler lanzó con bombos y platillos CityBlogs, una idea que despertó entusiasmo en muchas partes: un weblog con intenciones comerciales dedicado a cubrir eventos culturales en una ciudad. Empezó con Nueva York y con tres secciones: cinema, book readings, talks.

La última entrada en CityBlogs New York es del 17 de diciembre de 2002.

Busco "John Hiler" en Google y hay 9.110 resultados (aunque no todos se refieren al mismo John Hiler). La gente tiene links a sus sitios, habla de lo que escribió, comenta sus proyectos. Todo en presente, todo ahora, todo escrito el año pasado. Hay quien lo tiene en su lista de lecturas diarias (me pregunto si no se aburre de leer todos los días lo mismo). Hasta el 22 de diciembre, John Hiler hacía de todo, daba de qué hablar, era mencionado, criticado, aplaudido, tenido en cuenta. Al día siguiente desapareció. Por decirlo de alguna manera, no veo nada que empiece así: "el 23 de diciembre, tras su última aparición pública, John Hiler..."

En junio de 2002, como explicó en este post de octubre, había sufrido un asalto, con pelea incluida, que le trajo algunos problemas neurológicos. Pero se estaba recuperando bien, y parecía tener una energía a toda prueba.

Ahora estamos a fines de abril, cuatro meses después de la última señal que este tipo dejó en la Web. Y quiero saber qué pasó con John Hiler.

[24/4/2013]

Diez años después todos los links están rotos, o llevan a cosas que no son lo que eran. Salvo tal vez CityBlogs, que sin ser lo que describí ofrece cosas semejantes.

De John Hiler ni noticias. Pero hay muchos otros John Hilers en Google estos días.

lunes, 22 de abril de 2013

A

[22/4/2003]

No es que no tenga nada que hacer, sino que no tengo ganas de hacerlo.

¿A qué estupidez cósmica puedo dedicar los próximos minutos? Veamos, por ejemplo, qué pasa buscando "a" en Google. Algo más estúpido que eso es difícil de hacer. Pero el resultado no es tan estúpido: aproximadamente 2.150.000.000 páginas incluyen "a". Digamos que llama un poco la atención encontrarse de pronto con tantas páginas, que no sólo existen sino que están en la base de datos de Google.

¿Y si agrego otra "a"? ¿Si busco "aa"? La cosa se pone un poquito interesante: hay aproximadamente 12.500.000 resultados.

Ahora no me para nada, y a Google tampoco. Mejor hago una tabla:

Cantidad de aesResultados en Google
34.260.000
4909.000
5226.000
6134.000
762.200
8182.000
931.500
1081.200
1125.400

Con once aes hay algo casi tierno. Google pregunta: "¿Quiso decir aaaaaaaaaaaa?" Es que doce aes dan 53.800 resultados, más del doble que once.

El mundo es más raro, o más estúpido, de lo que uno cree. Avancemos rápido, que esto se pone pesado:

Cantidad de aesResultados en Google
291.890
371.250
53848
66909
8796
100342

A esta altura los listados de Google tienen un aspecto gracioso (o triste, según como se mire). Vale la pena ver el de las primeras diez páginas con 100 aes consecutivas.

Ahora voy por más: pongo 200 aes. Oh, no. Google dice que esa palabra es demasiado larga. ¡Están coartando la libertad de investigación!

Esto me desanima. No quiero seguir. Tengo hambre. Alguien, en algún universo paralelo igual de estúpido se ocupará de la letra b. Creo.

[22/4/2013]

¿Y diez años después? Va la tabla (confieso que con resultados del 9 de mayo de 2013; me atrasé con MW+X):

Cantidad de aesResultados en Google
125.270.000.000
26.490.000.000
31.950.000.000
471.500.000
553.400.000
622.400.000
77.860.000
830.100.000
9205.000.000
1051.300.000
11342.000.000
291.180.000
37173.000
5350.000
6627.200
8710.900
10034.300

Doscientas aes seguidas siguen siendo una palabra demasiado larga para Google.

Más allá de la obviedad de que hay muchísimas más páginas que hace diez años, hay algo incomprensible en los resultados. ¿Por qué hay tantas páginas con 9 y 11 aes, en relación con los números vecinos? No es un error, los volví a comprobar. ¿Son números mágicos de alguna clase? ¿Le gustan a Google? ¿Se corresponden con algún bucle del sistema nervioso que lleva a dejar de golpetear la tecla "a" tras nueve u once choques? ¿Por qué pasa esto en 2013 y no pasaba en 2003?

(Al margen: mirar allá abajo el comentario de "ciego" de junio de 2005, por ahora último de la lista. Gran conclusión.)

Repeticiones

[22/4/203]

De todas las cosas que existen en mi vida, esta es la que veo con más frecuencia ultimamente:



Otro aspecto sobresaliente de mi existencia se puede apreciar en la imagen compuesta que sigue (digo compuesta porque no entraba todo en una sola captura de pantalla, y tuve que hacer un poco de pegado en Photoshop). Vale la pena ver que recién son las nueve y media de la mañana, y todo este spam llegó hoy:



(Tuve que reducir un poco la imagen, porque el original de 518 pixels de ancho hacía desaparecer la columna de la izquierda. Por eso no se lee tan bien. Claro, todavía me pregunto qué función cumple esa columna, que yo mismo puse ahí, pero esa duda tiene a esta altura un nivel tan metafísico que no puedo afrontarla sin aviso previo y sólo porque recibí otra parva de errores 226 y una dosis casi fatal de spam.)

(Fe de erratas de las cinco de la tarde, el mismo día: ahí arriba, donde dice "columna de la izquierda", debería decir "columna de la derecha". O "de la otra izquierda", si uno prefiere. ¿Será que el error 226 afecta la lateralidad?)